Agenda ‘Ahora Colombia: #VisiblesParaElCambio
La Corporación Manos Visibles ha creado un espacio de diálogo audiovisual llamado ‘Ahora Colombia: Visibles para el cambio’, con el que pretende generar un escenario de análisis y reflexión sobre los desafíos e impactos en favor de la unidad y construcción de país, de cara a la coyuntura del Paro Nacional, las marchas y las violencias crecientes para contribuir a la búsqueda de soluciones a la difícil situación. Buscamos así:
- Generar un espacio de análisis y reflexión de alto nivel para contribuir a desescalar la coyuntura de violencia en la que se encuentra el país
- Visibilizar la importancia de liderar desde la construcción en escenarios de crisis
Música para ser visibles
Desde la Corporación Manos Visibles se promueve el fortalecimiento de la cultura como entorno protector, y por ende, realizamos intervenciones basadas en prácticas artísticas como la música y el audiovisual. Buscamos promover la creación de narrativas que trasciendan los conflictos, las violencias y las reclamaciones. Buscamos posicionar contenidos y narrativas desde la música y el audiovisual en regiones como el Caribe y el Pacífico que históricamente han sido geografías excluidas. Por ello, se han convocado artistas de ambas regiones que plasmen en canciones y sus líricas el sentir, la historia, necesidades, retos y sobre todo, alternativas o propuestas
Caminemos. Por Dino Manuelle. Quibdó, Chocó. Director de la agrupación musical Rancho Aparte.
El impuesto al fogón. Por Dayana ‘Yaya Blanco’. Cartagena, Bolívar. Cantadora de bullerengue.
La esperanza y el mejor de los tiempos
Por Ana Isabel Vargas - Directora Ejecutiva de Manos Visibles
En 1859 Charles Dickens publicó la Historia de dos ciudades, una novela histórica que narra la vida en Londres y París cuando se estaba gestando la Revolución francesa: “Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación”. Casi dos siglos después, se siente como si estuviéramos viviendo solo en el peor de los tiempos. Una pandemia que no da tregua, una economía que asfixia, una insatisfacción creciente, una violencia que no cesa… La lista continúa y con cada elemento se alimenta la zozobra y el pesimismo, esa propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable.
Y claro: no se pueden negar esos hechos perturbadores que sacuden nuestra existencia. Pero tampoco podemos olvidar que -puesta en perspectiva, tomando un poco de distancia- la historia de la humanidad ha sido la sumatoria de grandes tragedias, pero también de potentes renacimientos. Por duras que sean las circunstancias, la vida siempre se abre camino; como flor en el asfalto termina irradiando su belleza con un mensaje de esperanza.
Nuestra resiliencia, resistencia, así como nuestra capacidad de adaptarnos y resolver nuestros problemas son simplemente asombrosas. Por ello, aunque nos cueste – quizás, justamente por eso- es que debemos mantener la esperanza. Con esto no quiero decir que basta con creernos el cuento que todo saldrá bien solo porque así lo deseamos. La esperanza -tanto tenerla, como brindarla- requiere trabajo, muchas veces trabajo duro, que nos corresponde a cada uno de nosotros hacer para convertir en alcanzable aquello que se desea.
En palabras de Margaret Mead: "Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han logrado”. Esa es nuestra mayor apuesta en Manos Visibles, porque es lo que vemos a diario: líderes pensantes y comprometidos, transformando sus vidas y sus entornos, sirviendo con convicción, desde el amor.
Ellos trascienden el pesimismo, que a muchos sirve de excusa para no hacer nada, poniendo sus manos a la obra. Demuestran que Julio Cortázar tenía razón: la esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose. Es así, como esas miles de manos visibles, representan la esperanza en esta prueba. Planteando soluciones concretas, superan el diagnóstico y la queja; reiteran que es posible repensarse y reimaginarse el país para convertir el peor de los tiempos en el mejor de los tiempos.
Desde Manos Visibles, como la principal red de liderazgo de la diversidad regional y etnica del país, contribuimos orgullosa y decididamente a la renovación y el relevo de liderazgos individuales y colectivos para crear nuevos futuros -mejores tiempos- desde, con y para todos.














